lunes, 26 de noviembre de 2007
lunes, 12 de noviembre de 2007
Veintegenarios de Albert Pla, “conformistas todos”
Veintegenarios
sentaditos sin razón
en el portal cara al sol
nada somos na tenemos
na queremos ni hacemos
sólo el sol y el portal
sin más obligaciones
ni ambiciones
ni intereses
sin tener na que hacer
ni que ganar ni que perder
aquí estamos tan bien
tomando el sol
tomando el sol
que más podría hacer yo
en esta mierda de rincón
que otra cosa que no sea tomar el sol
insolación…
sin estudios sin trabajo
somos como lagartos
ni cobardes ni valientes
ni revolucionarios
somos mudos y algo sordos
y aún teniendo muy claro
quiénes son los culpables
nosotros nos callamos
y dad gracias porque estamos
pasando de to de to de to
tomando el sol
tomando el sol
que más podría hacer yo
en esta mierda de rincón
que otra cosa que no sea tomar el sol
insolación…
jóvenes pero ancianos
ya nacimos cansados
pasa el tiempo despacio
somos veintegenarios
y aunque aquí nos quememos
y aunque intenten jodernos
nunca protestaremos
y aquí nos quedaremos
no moveremos ni un dedo
pasaremos de to de to
tomando el sol
tomando el sol
que más podría hacer yo
en esta mierda de rincón
que otra cosa que no sea tomar el sol
insolación insolación
será el sol será el calor
o sólo una fulminante insolación
insolación…
Letra y música: Albert Plá
Voz: Manolo Kabezabolo
Fermín Muguruza
Roberto Iniesta
Tuba: Dani Alonso
Percusión: Quim Soler
Acordeón: Joseba Tapia
viernes, 1 de junio de 2007
La sociedad española
El partido que usó a discrección la mentira y la manipulación entre otras muchas artimañas -alardeando, eso sí, constantemente de sus valores cristianos- aumenta sus votos para llegar a ser primero. Algunos alcaldes con señales manifiestas de corrupción y atentados urbanísticos salen otra vez elegidos o son ampliamente votados. La vida privada de determinados personajes, con sus miserias y actos más oscuros, ocupa páginas y páginas en la prensa, horas y horas en bochornosos programas de televisión. ¡Qué decadencia e inopia de la actual socidad española! ¿Seguro que no hace falta una asignatura como Educación para la ciudadanía?
jueves, 31 de mayo de 2007
Esclavos modernos
Epílogo.
Pag. 179
El primer mundo, de acuerdo con el ranking de riqueza material, consume viejos cultivos -que mantienen prácticas esclavistas como el cacao- y nuevas tecnologías -que precisan minerales extraídos de minas inmundas en estados africanos en vías de desmembramiento, asolados por guerras y una estructura política corrupta heredada de la dominación europea. El primer mundo también viste pantalones vaqueros de algodón recolectado en condiciones infrahumanas y procesado en fábricas que perpetúan la pobreza. Además, se divierte de forma desaprensiva, en paraísos tropicales o dentro de su territorio. Y niega los derechos más fundamentales a quienes no cumplen los requisitos de idoneidad para ingresar en el exclusivo club. Y si reflexiona y siente reparos, la ideología al uso prescribe que el nivel de bienestar y de servicios sociales depende de que las empresas se trasladen a países donde se ahorran impuestos y salarios, de que se aligeren las administraciones públicas y se privaticen sus brazos asistenciales y de que los estados realicen ajustes estructurales para que las empresas puedan encontrar menos trabas para expandir el comercio.
...
Pag. 180
Se suponía, o al menos el lobby neoliberal había prometido, que la globalización encarnaba la única esperanza de progreso igualitario universal. Parecía lógico deducir que la globalización reduciría la necesidad de emigrar, pero ha sucedido lo contrario. Ni ha mermado las ansias por cambiar de país de residencia, ni ha facilitado el libre flujo de personas ni ha mejorado las condiciones de vida de las grandes masas depauperadas de poblaciones urbanasque buscan una alternativa decente en la emigración. Aún peor, la actitud de las naciones ricas -convirtiéndose en fortalezas que restringen su acceso aunque en realidad dejan abiertos portones sembrados de clavos- han comportado que la emigración se criminalice.
sábado, 14 de abril de 2007
Coherencia 2
Diario de Guerra. 11 de junio. Pag. 138-139.
Los alemanes anuncia por la radio como los habitantes de un pueblo de Checoslovaquia llamado Lidice (de unos mil doscientos habitantes) eran culpables de dar cobijo a los asesinos de Heydrich, han fusilado a todos los varones del pueblo, han enviado a todas las mujeres a campos de concentración, han recluido a todos los niños en centros donde serán "reeducados", han arrasado todo el pueblo y le han cambiado el nombre. Guardo copia de la noticia tal como quedó registrada en el informe de seguimiento de la BBC.
No me sorprende en particular que haya gente capaza de hacer cosas como ésta. No me sorprende siquiera que anunciasen con bombo y patillo que las hacen. Lo que me impresiona, en cambio, es que las reacciones de otros ante tales sucesos estén gobernadas exclusivamente por la moda política del momento. Así, antes de la guerra, los rojillos creían todas y cada una de las historias espeluznantes que llegaban de Alemania o de China. Ahora, esos mismo rojillos de tibias convicciones han dejado de creer en las atrocidades alemanas o japonesas, y automáticamente tachan toas esas historias de mera "propaganda". Dentro de nada, se reirán de uno a la cara si da a entender que lo ocurrido en Lidice pueda seguramente (ser) verdad. Y, a pesar de todo, la realidad, tal como la han anunciado los alemanes, tal como se ha recogido en discos de gramófono, seguirá sin duda a disposición del que desee consultarla. Compárese con la larga lista de atrocidades cometidas desde 1914 en adelante, las atrocidades alemanas en Bélgica, las atrocidades bolcheviques, las atrocidades turcas, las atrocidades británicas en la India, las atrocidades norteamericanas en Nicaragua, las atrocidades nazis, las atrocidades italianas en Abisinia y Cirenaica, las atrocidades rojas y blancas en España, las atrocidades japonesas en China ... En todos los casos, se creen o se descreen según sea la predilección política del encausado, con una total falta de interés por la realidad de los hechos, con una completa voluntad de alterar las propias creencias tan pronto cambie el panorama político.
...
Como nos cambia el poder
Diario de Guerra. 7 de junio. Pag. 137.
...
... Dijo (Cribs) que cuando hubiésemos ganado la guerra, las grandes potencias supervivientes tendrían en cualquier caso que administrar el mundo como si se tratase de una sola unidad, y pareció no tener la impresión de que fuera diferente que las grandes potencias fueran capitalistas o socialistas. Tanto David Owen como el hombre cuyo nombre no retuve le prestaron su apoyo. Me di cuenta de que me iba a ver enfrentado a la mentalidad oficial , que quiere verlo todo como si fuera un problema de la administración, sin entender que a partir de cierto punto, esto es, cuando ciertos intereses económicos se ven amenazados, el espíritu público deja de funcionar. La suposición básica de estas personas es que todos quieren que el mundo funcione como es debido, y que hará todo cuando esté en su mano para que se mantenga en marcha. No se dan cuenta de que a la mayoría de los que tienen el poder les importa un comino el mundo en conjunto, y su único interés consiste en arrimar el ascua a su sardina.
No puedo evitar tener la intensa impresión de que a Cripps ya no han pillado. No por medio del dinero, ni nada por el estilo, claro está; ni siquiera por medio de las adulaciones y la sensación de poder, cosas que con toda probabilidad no le importan lo más mínimo, sin meramente por medio de la responsabilidad, que automáticamente vuelve tímido a cualquier hombre. Además, tan pronto se halla un el poder se acorta considerablemente su perspectiva. Quizás, ver las cosas a ojo de pájaro sea distorsionarlas tanto como si se vieran a ras de tierras, a ojo de lombriz.
Coherencia
Diario de Guerra. 27 abril. pag. 129
...
Estamos de porquería hasta el cuello. Cuando hablo con quien sea o leo los escritos de quien sea, siempre que se trate de alguien que tiene un interés personal, tengo la impresión de que la honradez intelectual y el criterio equilibrado sencillamente han desaparecido de la faz de la Tierra. El pensamiento más habitual es forense; la gente se limita a exponer un "caso" judicial con la supresión intencionada del punto de vista de su adversario y, lo que es más, con una completa insensibilidad ante cualquier sufrimiento que no sea el suyo y el de sus amistades. El nacionalista indio está hundido en la conmiseración de sí mismo, en el odio a Gran Bretaña, completamente indiferente ante las penurias de China, mientras el pacifista inglés se lanza al frenesí y al delirio sobre los campos de concentración de la isla de Man y olvida los que hay en Alemania, etc. Uno se fija en esta tendencia, sobre todo, en aquellas personas con las que discrepa, como los fascistas o los pacifistas, aunque en el fondo todo el mundo es igual, al menos, todo el que tenga una opinión definida. Todo el mundo es deshonesto, y todo el mundo es absolutamente cruel hacia las personas que se hallen más allá del espectro inmediato de sus propios intereses y simpatías. Lo más asombroso de todo es el modo en que la simpatía se puede abrir y cerrar, como si fuera un grifo, según sea la conveniencia política. Todos los rojillos de tibias convicciones, o la mayoría, que se han mesado los cabellos, cuando no se han rasgado las vestiduras, en su cólera por las atrocidades nazis antes de la guerra, olvidaron por completo esas atrocidades y, obviamente, dejaron de tener ninguna simpatía por los judíos, etc., tan pronto la guerra comenzó a afectarles. Igual sucede con los que aborrecía a Rusia como si fuera el diablo mismo antes del 22 de junio de 1941, y, de pronto, olvidaron las purgas, la GPU, etc., en el instante en que Rusia entró en guerra. No estoy pensando en las mentiras que sirven a una finalidad política, sino en cambios muy reales de sentimientos subjetivos. ¿Es que no hay nadie que tenga tanto opiniones firmes como un planteamiento equilibrado? En realidad son muchos, pero son impotentes. Todo el poder está en manos de los paranoicos.
viernes, 2 de febrero de 2007
Los fines últimos
12. El capitalismo tiene que impedir, a toda costa, la pregunta por los fines humanos, y muy especialmente por los fines últimos o "fines en sí mismos". Pues su propio para qué último, su finalidad de finalidades, su razón no instrumental sino sustantiva, es extrahumana y no debe enunciarse en voz alta: para que siga girando la rueda de la acumulación de capital. Para este proceso ciego, para este caníbal dinamismo autotélico, los seres humanos provistos de fines propios son un estorbo que hay que orillar. (Flexibilizar es el vocablo preferido en estos casos: la licuefacción de todo lo sólido es el movimiento matérico del capitalismo.) Quienes se preguntan por el sentido de la vida son anticapitalistas peligrosos, a quienes el sistema tiene que aislar y tratar preventivamente. ¿Adónde se llega si uno pregunta para qué tres veces seguidas? ¡Hasta ahí podíamos llegar! Y no digamos si se esgrime el postulado moral kantiano de la persona como fin en sí misma: contradice la lógica de funcionamiento del capitalismo de modo frontal, y por eso éste lo desmiente cotidianamente en su funcionamiento (como puede apreciarse, entre otros mil ejemplos posibles, en la preterición de los fines de salud humana frente al fin último de la acumulación de capital en al alucinante crisis de las "vacas locas" de 1996)
Trabajar menos para trabajar todos y para vivir mejor
De una estrategia compleja de lucha contra el paro han de forar parte -en lugar destacado- medidas encaminadas a trabajar menos para trabajar todos y todas. El trabajo socialmente necesario -tanto asalariado como no asalariado, tanto productivo como reproductivo, tanto doméstico como extradoméstico- ha de repartirse igualitariamente entre todos los miembros de la sociedad capaces de trabajar. En esta perspectiva se anudan los objetivos de viejos y nuevos movimientos sociales: el objetivo del movimiento obrero de eliminar las desigualdades de clase y mejorar la vida de los trabajadores, el objetivo del movimiento ecologista de pacificar nuestras relaciones con la naturaleza, el objetivo del movimiento feminista de eliminar la división sexual del trabajo y emancipar a las mujeres.
El beneficio
23
En las formas precapitalistas y postcapiltalistas de producción el fin de la actividad productiva es crear valores de uso, es decir, bienes o servicios capaces de satisfacer necesidades humanas. Frente a ello, lo característico del capitalismo -como puso Marx de manifiesto en el libro primero de El capital- es la producción para la valoración del capital. La producción no se organiza en función de los valores de uso, sino de los valores de cambio. El que la circulación mercantil no sea posible sin que las mercancias tengan también valor de uso -esto es, sirvan para satisfacer necesidades humanas- es secundario desde el punto de vista del capitalista. Para él, lo principal es la propia circulación mercantil productora de un beneficio, y -como la aspiración de beneficio- esencialmente carente de término y medida. Esta última constatacion no ha revelado su verdadera importancia sino en la era del "mercado lleno" y la crisis ecológica global.
"La circulación del dinero como capital es (...) un fin en sí, pues la
valoración del valor existe únicamente en el marco de este
movimiento renovado sin cesar. El movimiento del capital, por ende, es
carente de medida. (...) Nunca, pues debe considerarse el valor de
uso como fin directo del capitalista. Tampoco la ganancia aislada,
sino el movimiento infatigable de la producción de ganancias".
Aquí aparece una diferencia radical. Mientras que la producción precapitalista o postcapitalista tiene límites en la satisfacción de las necesidades, la producción capitalista de mercancías para incrementar la ganancia no tiene límite alguno.
Le sang des pauvres. Léon Bloy.
qu'on est forcé d'arrêter avec une faux
ou un paquet de mitraille dans le ventre...
Il est inntolérable à la raison qu'un homme naisse gorgé
de biens et qu'un autre naisse au fond d'un trou à fournier
El rico es un bruto inexorable
al que debemos detener con una guadaña
o con metralla en el vientre...
Es intolerable para la razón que un hombre nazca saciado
de bienes y que otro nazca en el fondo de un estercolero.
Primeras letras
Bocas del tiempo. Eduardo Galeano. Ed. SXXI. Pag. 117.
De los topos, aprendimos a hacer túneles.
De los castores, aprendimos a hacer diques.
De los pájaros, aprendimos a hacer casas.
De las arañas, aprendimos a tejer.
Del tronco que rodaba cuesta abajo, aprendimos la rueda.
Del tronco que flotaba a la deriva, aprendimos la nave.
Del viento, aprendimos al vela.
¿Quién nos habrá enseñados las malas mañas? ¿De quién aprendimos a atormentar al prójimo y a humillar al mundo?
martes, 30 de enero de 2007
El precio de los alimentos
Pag. 49
- ¿Cómo se establecen estos precios? (el de las materias primas agrícolas)
- Según la despiadada ley de la oferta y la demanda, aunque también según las estrategias de las multinacionales de grano y de sus banqueros, que deciden si abaratan los precios por debajo del límite normal (dumping) o si, por el contrario, dejan almacenado el producto. Los especuladores practican el dumping cuando lanzan una gran cantidad de cereales al mercado y revientan los precios. El almacenamiento, en cambio, crea una situación de penuria artificial: los precios suben y los especuladores retienen grandes cantidades de productos alimenticios. Estos precios sólo obendecen a un principio: la optimización de los beneficios. Y a los señores de la Bolsa de Chicago les importa muy poco que los gobiernos de Etiopía, del Chad, de Haití, comprometidos en una lucha sin cuartel contra el hambre en sus respectivos países, no puedan pagar estos precios, a menudo exorbitantes. A ellos lo único que les importa es poder ganar unos cuantos millones de dólares más a la semana. Cuando se alude a los suplicios de la hambruna, responden que para eso están la ONU, la Cruz Roja, ... Supongo que lo habrás entendido. Una cosa es el tamaño de las cosechas y otra muy diferente el precio de los cereales que los especuladores de la Bolsa de Chicago imponen a los compradores de las Naciones Unidas, del PAM, de las organizaciones caritativas o de los gobiernos de los países que padecen hambre.
El despido de Allende
Tengo fe en Chile y su destino.
Superarán otros hombres este momento gris y amargo donde la traición
me tiende un freno. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que
tarde, de nuevo abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre
libre para construir una sociedad mejor.
¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo!
¡Vivan los trabajadores!
Estas son mis últimas palabras.
Tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano.
A gritos
A GRITOS
Los muertos gritan
Más que los vivos.
Los muertos no tienen miedo.
Los muertos no callan la verdad.
La desnudan con sus huesos quebrados.
Fluye por los agujeros de bala
De sus cráneos vacíos.
Los muertos viven el peso del silencio
Y esperan.
Esperan el nuevo grito de los vivos
Que los libere
Y les dé paz,
Justicia,
Mientras duermen,
Sueñan,
Despiertan,
Y siguen gritando,
Gritando,
Gritando.
Jordi Sierra i Fabra
(Escrito en el bar Cuatro & Diez, Santiago de Chile,
a noche del 4 de junio de 2000)
“Entre el débil y el fuerte, es la libertad la que oprime y la ley la que libera”
…
Acción contra el Hambre, organización no gubernamental de un compromiso ejemplar, constata que “un gran número de pobre sen el mundo carecen del alimento necesario en la medida en que la producción alimentaria se ajusta a la demanda solvente”. El que tiene dinero, come. El que no lo tiene, muere lentamente de hambre.
Se trata por tanto de civilizar la actual jungla del capitalismo salvaje. La economía mundial es fruto de la producción, la distribución, el intercambio y el consumo de alimentos. Afirmar la autonomía de la economía en relación a la hambruna es absurdo, peor aún: es un crimen. No puede abandonarse al libre juego del mercado la lucha contra esa catástrofe.
Todos los mecanismos de la economía mundial deben someterse a este imperativo primordial: vencer el hambre, alimentar convenientemente a todos los habitantes del planeta. Para imponerlo ha de crease un estructura jurídica internacional, a base de tratados y normas.
Jean-Jacques Rousseau escribió: “Entre el débil y el fuerte, es la libertad la que oprime y la ley la que libera”. La libertad total del mercado es sinónimo de opresión; la ley es la primera garantía de la justicia social. El mercado mundial necesita de normas y de una restricción por la voluntad colectiva de los pueblos. La lucha contra la maximización del beneficio como única motivación de los protagonistas que dominan el mercado y la lucha contra la aceptación pasiva de la miseria son imperativos urgentes. Debe cerrarse la Bolsa de las materias primas agrícolas de Chicago, combatir el deterioro constante de las relaciones de intercambio y acabar con la estúpida ideología neoliberal que deslumbra a la mayoría de los dirigentes de los Estados occidentales.
El hombre es el único vertebrado que puede sentir en su conciencia el sufrimiento del otro.
¿La constitución de una conciencia de la identidad, de la solidaridad radical con el hombre que sufre se desprende de un proyecto utópico? No. En el decurso de la historia han ocurrido ya algunos saltos cualitativos análogos. Por ejemplo: el nacimiento del Estado. En una época remota, los hombres hicieron una elección fundamenta: entonces, la solidaridad, la identificación con el otro se limitaban a la familia, al clan, en consecuencia, a aquellos cuyo rostro era conocido y cuya presencia física era sensible; con el nacimiento de la nación y del Estado, el hombre se hizo por primera vez solidario de hombres que no conocía y con los que probablemente nunca se encontraría. Acababa de nacer un sentimiento de identidad nacional, unas instituciones de solidaridad, una conciencia suprafamiliar, una ley común.
Para llevar una vida más digna y hacer de la tierra un lugar más habitable para todos, sólo hay que dar un paso más y destruir los prejuicios del maltusianismo.
La única identidad humana válida es la que nace del encuentro real o imaginario con los otros, del acto de solidaridad.
No puede haber un mundo en el mundo, un enclave de bienestar en un mundo de dolor. Es inaceptable una economía mundial que relega al no ser a la sexta parte de la humanidad. Si la hambruna no desaparece rápidamente de este planeta, no habrá humanidad posible. Hay que reintegrar por tanteen la humanidad a esa “fracción sufriente” que hoy está excluida y perece en la noche.
El maestro
Los alumnos de sexto grado, en una escuela de Montevideo, habían organizado un concurso de novelas.
Todos participaron.
Los jurados éramos tres. El maestro Oscar, puños raídos, sueldo de fakir, más una alumna, representante de los autores, y yo.
En la ceremonia de la premiación, se prohibió la entrada de los padres y demás adultos. Los jurados dimos lectura al acta, que destacaba los méritos de cada uno de los trabajos. El concurso fue ganado por todos, y para cada premiado hubo una ovación, una lluvia de serpentinas y una medallita donada por el joven joyero del barrio.
Después, el maestro Oscar medijo:
-Nos sentimos tan unidos, que me dan ganas de dejarlos a todos repetidores.
Y una de las alumnas, que había venido a la capital desde un pueblo perdido en el campo, se quedó charlando conmigo. Me dijo que ella, antes, no hablaba ni una palabra, y riendo me explicó que el problema era que ahora no se podía callar. Y me dijo que ella quería al maestro, lo quería muuuuuuuucho, porque él el había enseñado a perder el miedo a equivocarse.
Cursos prácticos
Joaquín de Souza está aprendiendo a leer, y practica con los carteles que ve. Y cree que la P es la letra más importante del alfabeto, porque todo comienza con ella:
Prohibido pasar
Prohibido entrar con perros
Prohibido arrojar basura
Prohibido fumar
Prohibido escupir
Prohibido estacionar
Prohibido fijar carteles
Prohibido encender fuego
Prohibido hacer ruido
Prohibido ...
El padre
Vera faltó a la escuela. Se quedo todo el día encerrada en casa. Al anochecer, escribió una carta a su padre. El padre de Vera estaba muy enfermo, en el hospital. Ella escribió:
-Te digo que te quieras, te cuides, que te protejas, que te mimes, que te sientas, que te ames, que te disfrutes. Te digo que te quiero, te cuido, te protejo, te mimo, te siento, te amo, te disfruto.
Héctor Carnevale duró unos días más. Después, con la carta de su hija bajo la almohada, se fue en el sueño.
Peces
¿Señor o señora? ¿O los dos a la vez? ¿O a veces él es ella, y a veces ella es él? En las profundidades de la mar, nunca se sabe.
Los meros, y otros peces, son virtuosos en el arte de cambiar de sexo sin cirugía. Las hembras se vuelven machos y los machos se convierten en hembras con asombrosa facilidad; y nadie es objeto de burla ni acusado de traición a la naturaleza o a la ley de Dios.
lunes, 29 de enero de 2007
Moral y buenas costumbres
La encerraron en una habitación, atada a la cama.
Cada día entraba un hombre, siempre el mismo.
Al cabo de algunos meses, la prisionera quedó embarazada.
Entonces la obligaron a casarse con él.
Los carceleros no eran policías, ni soldados. Eran el padre y la madre de esta muchacha, casi niña, que había sido descubierta cuando se estaba besando y acariciando con una compañera de estudios.
En Zimbabwe, a fines de 1994, Bev Clarck escuchó su relato.
Pasivos
Mario Benedetti – La tregua
Jueves 12 de septiembre
Diego es un preocupado y, merced a su influencia, Blanca se está convirtiendo en otra preocupada. Esta noche hablé largamente con ambos. Su preocupación es el país, su propia generación, y, en el fondo de ambas abstracciones, superocupación se llama Ellos Mismos. Diego quisiera hacer algo rebelde, positivo, estimulante, renovador; no sabe bien qué. Hasta ahora lo que siente con la máxima intensidad es un inconformismo agresivo, en el cual falta todavía un poco de coherencia. Le parece funesta la apatía de nuestra gente, su carencia de impulso social, su democrática tolerancia hacia el fraude, su reacción guaranga e inocua ante la mistificación. Le parece espantoso, por ejemplo, que exista un matutino con diecisiete editorialistas que escriben como un hobby, diecisiete rentistas que desde un bungalow de Punta del Este claman contra la horrible plaga del descanso, diecisiete patucos que usan toda su inteligencia, toda su lucidez, para henchir de habilidosa convicción un tema en que no creen, una diatriba que en el fondo de sí mismos consideran injusta. Le subleva que las izquierdas sobrelleven, sin disimularlo mucho, un fondo de aburguesado acomodo, de rígidos ideales, de módico camanduleo. “¿Usted ve alguna salida?”, pregunta y vuelve a preguntar, con franca, provocativa ansiedad. “Lo que es yo, por mi parte, no la veo. Hay gente que entiende lo que está pasando, que cree que es absurdo lo que está pasando, pero se limitan a lamentarlo. Falta pasión, ése es el secreto de este gran globo democrático en que nos hemos convertido. Durante varios lustros hemos sido serenos, objetivos, pero la objetividad es inofensiva, no sirve para cambiar el mundo, ni siquiera para cambiar un país de bolsillo como éste. Hace falta pasión, y pasión gritada, o pensada a los gritos, o escrita a los gritos. Hay que gritarle en el oído a la gente, ya que su aparente sordera es una especie de autodefensa, de cobarde y malsana autodefensa. Hay que lograr que se despierte en los demás la vergüenza de sí mismos, que se sustituya en ellos la autodefensa por el autoasco. El día en que el uruguayo sienta asco de su propia pasividad, ese día se convertirá en algo útil.”
