Necesitar, desear, vivir. Sobre necesidades, desarrollo humano, crecimiento económico y sustentabilidad. Jorge Riechmann (Coord.) Los libros de la catarata. Pag. 339
12. El capitalismo tiene que impedir, a toda costa, la pregunta por los fines humanos, y muy especialmente por los fines últimos o "fines en sí mismos". Pues su propio para qué último, su finalidad de finalidades, su razón no instrumental sino sustantiva, es extrahumana y no debe enunciarse en voz alta: para que siga girando la rueda de la acumulación de capital. Para este proceso ciego, para este caníbal dinamismo autotélico, los seres humanos provistos de fines propios son un estorbo que hay que orillar. (Flexibilizar es el vocablo preferido en estos casos: la licuefacción de todo lo sólido es el movimiento matérico del capitalismo.) Quienes se preguntan por el sentido de la vida son anticapitalistas peligrosos, a quienes el sistema tiene que aislar y tratar preventivamente. ¿Adónde se llega si uno pregunta para qué tres veces seguidas? ¡Hasta ahí podíamos llegar! Y no digamos si se esgrime el postulado moral kantiano de la persona como fin en sí misma: contradice la lógica de funcionamiento del capitalismo de modo frontal, y por eso éste lo desmiente cotidianamente en su funcionamiento (como puede apreciarse, entre otros mil ejemplos posibles, en la preterición de los fines de salud humana frente al fin último de la acumulación de capital en al alucinante crisis de las "vacas locas" de 1996)
viernes, 2 de febrero de 2007
Trabajar menos para trabajar todos y para vivir mejor
Necesitar, desear, vivir. Sobre necesidades, desarrollo humano, crecimiento económico y sustentabilidad. Jorge Riechmann (Coord.) Los libros de la catarata. Pag. 323
De una estrategia compleja de lucha contra el paro han de forar parte -en lugar destacado- medidas encaminadas a trabajar menos para trabajar todos y todas. El trabajo socialmente necesario -tanto asalariado como no asalariado, tanto productivo como reproductivo, tanto doméstico como extradoméstico- ha de repartirse igualitariamente entre todos los miembros de la sociedad capaces de trabajar. En esta perspectiva se anudan los objetivos de viejos y nuevos movimientos sociales: el objetivo del movimiento obrero de eliminar las desigualdades de clase y mejorar la vida de los trabajadores, el objetivo del movimiento ecologista de pacificar nuestras relaciones con la naturaleza, el objetivo del movimiento feminista de eliminar la división sexual del trabajo y emancipar a las mujeres.
De una estrategia compleja de lucha contra el paro han de forar parte -en lugar destacado- medidas encaminadas a trabajar menos para trabajar todos y todas. El trabajo socialmente necesario -tanto asalariado como no asalariado, tanto productivo como reproductivo, tanto doméstico como extradoméstico- ha de repartirse igualitariamente entre todos los miembros de la sociedad capaces de trabajar. En esta perspectiva se anudan los objetivos de viejos y nuevos movimientos sociales: el objetivo del movimiento obrero de eliminar las desigualdades de clase y mejorar la vida de los trabajadores, el objetivo del movimiento ecologista de pacificar nuestras relaciones con la naturaleza, el objetivo del movimiento feminista de eliminar la división sexual del trabajo y emancipar a las mujeres.
El beneficio
Necesitar, desear, vivir. Sobre necesidades, desarrollo humano, crecimiento económico y sustentabilidad. Jorge Riechmann (Coord.) Los libros de la catarata. Pag. 320
23
En las formas precapitalistas y postcapiltalistas de producción el fin de la actividad productiva es crear valores de uso, es decir, bienes o servicios capaces de satisfacer necesidades humanas. Frente a ello, lo característico del capitalismo -como puso Marx de manifiesto en el libro primero de El capital- es la producción para la valoración del capital. La producción no se organiza en función de los valores de uso, sino de los valores de cambio. El que la circulación mercantil no sea posible sin que las mercancias tengan también valor de uso -esto es, sirvan para satisfacer necesidades humanas- es secundario desde el punto de vista del capitalista. Para él, lo principal es la propia circulación mercantil productora de un beneficio, y -como la aspiración de beneficio- esencialmente carente de término y medida. Esta última constatacion no ha revelado su verdadera importancia sino en la era del "mercado lleno" y la crisis ecológica global.
"La circulación del dinero como capital es (...) un fin en sí, pues la
valoración del valor existe únicamente en el marco de este
movimiento renovado sin cesar. El movimiento del capital, por ende, es
carente de medida. (...) Nunca, pues debe considerarse el valor de
uso como fin directo del capitalista. Tampoco la ganancia aislada,
sino el movimiento infatigable de la producción de ganancias".
Aquí aparece una diferencia radical. Mientras que la producción precapitalista o postcapitalista tiene límites en la satisfacción de las necesidades, la producción capitalista de mercancías para incrementar la ganancia no tiene límite alguno.
23
En las formas precapitalistas y postcapiltalistas de producción el fin de la actividad productiva es crear valores de uso, es decir, bienes o servicios capaces de satisfacer necesidades humanas. Frente a ello, lo característico del capitalismo -como puso Marx de manifiesto en el libro primero de El capital- es la producción para la valoración del capital. La producción no se organiza en función de los valores de uso, sino de los valores de cambio. El que la circulación mercantil no sea posible sin que las mercancias tengan también valor de uso -esto es, sirvan para satisfacer necesidades humanas- es secundario desde el punto de vista del capitalista. Para él, lo principal es la propia circulación mercantil productora de un beneficio, y -como la aspiración de beneficio- esencialmente carente de término y medida. Esta última constatacion no ha revelado su verdadera importancia sino en la era del "mercado lleno" y la crisis ecológica global.
"La circulación del dinero como capital es (...) un fin en sí, pues la
valoración del valor existe únicamente en el marco de este
movimiento renovado sin cesar. El movimiento del capital, por ende, es
carente de medida. (...) Nunca, pues debe considerarse el valor de
uso como fin directo del capitalista. Tampoco la ganancia aislada,
sino el movimiento infatigable de la producción de ganancias".
Aquí aparece una diferencia radical. Mientras que la producción precapitalista o postcapitalista tiene límites en la satisfacción de las necesidades, la producción capitalista de mercancías para incrementar la ganancia no tiene límite alguno.
Le sang des pauvres. Léon Bloy.
Le riche est une brutte inexorable
qu'on est forcé d'arrêter avec une faux
ou un paquet de mitraille dans le ventre...
Il est inntolérable à la raison qu'un homme naisse gorgé
de biens et qu'un autre naisse au fond d'un trou à fournier
El rico es un bruto inexorable
al que debemos detener con una guadaña
o con metralla en el vientre...
Es intolerable para la razón que un hombre nazca saciado
de bienes y que otro nazca en el fondo de un estercolero.
qu'on est forcé d'arrêter avec une faux
ou un paquet de mitraille dans le ventre...
Il est inntolérable à la raison qu'un homme naisse gorgé
de biens et qu'un autre naisse au fond d'un trou à fournier
El rico es un bruto inexorable
al que debemos detener con una guadaña
o con metralla en el vientre...
Es intolerable para la razón que un hombre nazca saciado
de bienes y que otro nazca en el fondo de un estercolero.
Primeras letras
Bocas del tiempo. Eduardo Galeano. Ed. SXXI. Pag. 117.
De los topos, aprendimos a hacer túneles.
De los castores, aprendimos a hacer diques.
De los pájaros, aprendimos a hacer casas.
De las arañas, aprendimos a tejer.
Del tronco que rodaba cuesta abajo, aprendimos la rueda.
Del tronco que flotaba a la deriva, aprendimos la nave.
Del viento, aprendimos al vela.
¿Quién nos habrá enseñados las malas mañas? ¿De quién aprendimos a atormentar al prójimo y a humillar al mundo?
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